Carlos creció en la costa de Salinas, Puerto Rico, donde
desarrolló su pasión por la observación de aves desde temprana
edad. Esa curiosidad infantil se transformó en una carrera
dedicada a entender y proteger los ecosistemas que hacen posible
la vida silvestre.
Se graduó de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias
Naturales, completando su licenciatura en Biología y realizando
posteriormente estudios de postgrado en Ecología de Humedales.
Durante 8 años trabajó con la Sociedad Ornitológica
Puertorriqueña en proyectos de investigación enfocados en
especies endémicas y migratorias — esas investigaciones son el
corazón de lo que hace hoy.
Su carrera tomó un giro significativo en 2014 cuando se integró
al equipo de gestión del Refugio de Vida Silvestre de Boquerón.
Allí lideró iniciativas de educación ambiental y monitoreo
ecológico que documentaron más de 120 especies en la reserva. Lo
que lo impulsa es sencillo: la creencia de que las personas
comprometidas pueden cambiar la realidad de nuestros
ecosistemas.